Una pequeña niña me enseñó

 

Una pequeña niña me enseñó un montón de cosas, por lo tanto, esta carta es para ti especialmente porque siento que necesitas saber algunas cosas sobre ti que alguien debió decirte.

Llegaste a este mundo siendo una hermosa niña de ojos grandes y curiosos; dispuesta a descubrir todo lo que este mundo estuviera dispuesto a enseñarte.

Eres una niña valiosa que merece ser amada, no importa si no fuiste lo que los demás querían que fueras.

No debiste haber sido niño, debías ser una niña por eso es lo que eres.

 

Está perfecto que quieras descubrir el mundo, que quieras caminar descalza, subir a los árboles y jugar con los niños.

No tienes que encajar en el estereotipo de «eso no lo hacen las niñas», «las niñas no se comportan, visten o sientan así».

Eres una alma maravillosa sólo por el hecho de ser y existir.

Date permiso de ser, pensar, hacer y tener lo que te de la gana.

 

Está bien que ames el fútbol, que te gusten las películas de terror y que detestes las telenovelas.

Que te guste el azul y no quieras usar rosa sólo por ser niña.

Viste esos vaqueros y olvídate de las faldas.

Siéntate como quieras.

Habla sola, sueña despierta.

Siéntete libre de no cumplir las expectativas de nadie; no cumplas con los requisitos de ser mujer, ni cumplas los sueños de alguien más.

 

No permitas que te tachen o te digan mentirosa, no lo eres; lo que dices que pasó, sí pasó; si fuiste abusada, que nadie calle tu voz por preocuparse por el «qué dirá la gente».

Estás dolida y herida, es lógico que te haya marcado pero sánalo, es momento de que dejes de culparte por lo que pasó, porque lo dijiste y porque no te defendiste; no fue tu culpa, sólo de ellos y de quien te mandó callar.

 

Es válido que seas tú quien decida a qué personas amar y a quién no; no importa si es tu madre, padre, hermano, abuelos, tíos o primos.

No tienes que besarlos y abrazarlos si no quieres o no lo sientes.

 

Nunca dejes que nadie te diga que eres una «tonta» o una «cabrona»; eres lo que eres y por eso eres valiosa, a quien no le guste o valore, date tu lugar y mándalos a la mie..a.

Deja de culparte por no ser lo que los  demás quieren que seas.

No creas que eres una princesa y que debes buscar un príncipe azul; o peor aún, que no lo eres y debes aceptar cualquier príncipe que llegue.

Sé una princesa o una bruja, pero que sea tu decisión.

Siéntete libre de elegir a qué te quieres dedicar en la vida, no dejes que otros tomen esa decisión por ti.

 

Ahora bien, así como te digo que seas quien quieras ser; también te digo que dejes de culpar a los demás por lo que seas o no seas, al final debes ser responsable por tus palabras, decisiones y acciones.

Eso cambiará tu perspectiva de sentirte culpable por todo y de culpar a los demás.

Tú eres la dueña de ti, así que toma sólo lo que es tuyo y asume la responsabilidad por ello; pero deja que los demás hagan lo mismo con lo suyo.

No puedes ni debes querer tener todo bajo control, porque hay personas y situaciones que no están en tu control.

 

Deja y suelta a las personas que no quieran quedarse, no intentes complacer a nadie sólo para que se queden, no cambies por encajar.

Eres única y especial y como tal, mereces ser tratada y valorada, sobre todo por ti misma, así atraerás a las personas adecuadas para ti.

No eres lo que te enseñaron tus padres, ni el colegio, ni la sociedad. Eres tú y tienes todo el derecho a serlo.

 

Ama y respeta siempre, pero no aceptes nada ni a nadie que no quieras, no te conformes con migajas de nada, mereces lo  mejor.

Eres única y valiosa . La soledad no es tan mala si es porque la prefieres siendo tú que estar acompañada convirtiéndote en una mentira.

 

Y si creces y llegas a un punto de tu vida donde te das cuenta de que caíste en las garras de todo esto, no te culpes ni te destruyas llenándote de amargura y dolor.

Nunca será tarde, así que revisa tu historia, elige que te sirve y que te fastidió; abre tus alas y vuela.

No importa si la gente que está ahora contigo se marcha, ya vendrán más (siempre vienen) y seguramente serán las que tengan que llegar.

Lo único es que, siempre es un buen momento para empezar de nuevo, ser tú misma y cumplir tus sueños.

 

Decídete a ser, hacer y tener lo que te salga de los huevos, porque quieres y porque puedes.

Sé agradecida siempre y sé feliz por ti y para ti; para que cuando mires atrás sólo veas lecciones aprendidas y no dolor y culpa.

Trabaja a partir de este momento por ser la mejor versión de ti misma y cumple tus sueños, la vida es maravillosa cuando te decides a verla y vivirla desde tu propia alma y no desde las indicaciones de otros.

 

Ahora que ya me leíste; levántate, ponte tu mejor sonrisa y sé libre.

Una pequeña niña, mi pequeña niña interior,

me enseñó que debo darte las

gracias por hacerme recordar.

Conócete, acéptate y ámate…

Te amo y te abrazo hoy, por lo que fuimos, somos y seremos siempre…

 

firma Rocio Casas

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