Pequeños Momentos

 

Era de noche y el cielo estaba tan despejado que parecía que todas las estrellas que lo habitaban caerían en cualquier momento por no tener de dónde sostenerse.

La luna brillaba, clara y reluciente como si estuviera iluminada por el mismo sol escondido tras ella.

Ella suspiró y vio a lo lejos, en el pequeño recodo de mar que entraba en aquel espacio, un par de delfines brincando y jugando en el agua.

Y de fondo, la luna, enorme, brillante; los enfocaba como si estuvieran en un escenario.

La imagen era hermosa y ella se lamentaba por no saber pintar y no poder capturar aquel momento en un lienzo.

Ni siquiera pensó en una fotografía, le parecía que las fotos restaban vida; pero el arte, el arte es otra cosa; plasma más allá de la sola imagen, el momento, la emoción, el sentimiento.

Sólo se dedicó a observar y a disfrutar.

Al fin y al cabo, la mejor manera de capturar un momento es grabándolo en los recuerdos del alma; ahí donde se encuentra lo más valioso; esos momentos que, al final del camino, serán los que la hagan sentir que el caminar habrá valido la pena porque habrá disfrutado de esos pequeños momentos, los habrá vivido.

 

 

Por hoy es todo, pero ya sabes que cualquier cosa,

estaré encantada de leerte en los comentarios y por correo (platicamosrocio@gmail.com).

Gracias por leerme y

si te apetece, comparte y soñemos juntas.

No seas diferente,

¡Sé única!

¡Besiños infinitos!

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