Los estudios en cuarentena en línea

 

Esta situación está haciendo que vivamos momentos diferentes a los que estamos acostumbrados, entre ellos, los estudios en cuarentena en línea.

Hace unos días reflexionaba sobre ello en mi Diario de Agradecimiento; y es que los seres humanos somos tan contradictorios que no podemos soportar un NO como respuesta o como orden.

Justo ahora, nos encontramos en una situación en la que nos vemos obligados a obedecer, ya no por los que nos dan las «órdenes» sino por nuestro bien y el de los que amamos.

Estamos tan acostumbrados a dar las cosas y a las personas por sentadas que en este preciso instante nos estamos dando de topes porque no tenemos idea de qué hacer.

Algunos preocupados, tristes y decepcionados, intentando mantener la calma, mientras por dentro nos volvemos locos por no entender qué está pasando.

Otros están encontrando la excusa perfecta para sacar toda su ira, enojo y resentimiento contra quien pueden o se deja; cuanta violencia verbal he encontrado en las redes.

 

 

En medio de todo esto se encuentran ellos, los enanos

 

Veo publicaciones por todos lados;  entre bromas y memes, otras quizás más en serio, sugiriendo qué hacer con ellos en casa. Dando a entender que nos vamos a volver locos porque no sabemos tenerlos aquí.

Yo no sé si esto me brinca porque soy de las que quiero tener a mis enanos en casa todo el tiempo; los siento protegidos, cuidados…

Y así voy viendo ideas para entretenerlos, para que no se aburran; literalmente, para que no nos estén molestando.

Se nos está olvidando que vivimos en un mundo o época, en que las redes sociales, vamos, el contacto virtual está a la orden del día… desde los más pequeñajos hasta los adolescentes.

Ellos están viendo todo eso por todos lados.

Así que, entre la «crisis» que se está viviendo a nivel mundial; se están llenando de información o desinformación sobre el tema. Ven publicaciones de gente enfermando, gente muriendo, gobiernos que actúan o no, gobiernos que dan risa y otros que dan miedo.

Ven memes o publicaciones divertidas sobre el mentado virus y, en su inocencia o malicia, en su consciencia o inconsciencia, están viendo, también cómo los padres nos quejamos de tenerlos en casa, que nos estamos volviendo locos por no saber qué hacer con ellos tantos días.

 

 

¿Alguien se ha detenido a pensar en ellos?

 

A todo esto hay que sumarle que ellos se encuentran encerrados en casa, sin poder ver a sus amigos, sin poder salir a correr, practicar deportes, ir al cine, ver a la novia. Nos hemos pasado una vida intentando desconectarlos del mundo virtual y ahora se ven inmersos en él porque es la única manera de seguir en contacto con sus compañeros y amigos.

Si para los adultos se está volviendo una locura, no quiero ni imaginar todo lo que puede estar pasando por sus mentes. Claro, habrá algunos que parecerá que tienen la imagen del «no pasa nada», pero de verdad nos hemos puesto a pensar o investigar qué es lo que, realmente, sienten o piensan.

 

 

Ahora faltan los estudios en cuarentena

 

En medio de todo esto están cuando de pronto hay que retomar las clases. Pero claro, nada de cole…

Ellos tendrán que estar conectados para recibir toda la información que sus profes les manden, cumplir con tareas, proyectos, clases… en la terrible soledad de un ordenador.

Algunos, tal vez, tendrán la suerte de contar con uno de sus padres en casa para acompañarlos en este proceso; pero la mayoría estarán solos porque sus papás estarán trabajando.

En cualquiera de los dos casos, estarán acompañados por adultos estresados, nerviosos, con miedo, preocupados que, además de todo lo que están viviendo, tendrán que darse a la tarea de cumplir con la enseñanza de sus enanos.

En lo personal, valoro mucho el trabajo de los profesores, de verdad. Pero también soy realista, esos profesores estudiaron y se prepararon para ser profesores… yo no.

Así que es probable que yo no haga un gran trabajo en ese sentido.

 

 

¿Pasa, en verdad, algo si sus estudios se detienen unos días?

 

Esta pregunta sería directamente para los profes… Ustedes que estudiaron, se prepararon y aman tratar con niños, saben que, para ellos, esta situación está siendo también muy difícil.

No sé qué tan necesario sea exigirles demasiado en este momento.

Tengamos en cuenta que madres y padres se están comiendo el coco viendo cómo las cosas se complican, algunos no saben si mañana irán a trabajar o, peor aún, si tendrán trabajo.

Pequeños negocios cerrando y padres preguntándose si tendrán con qué alimentar a sus familias o si podrán salir a comprar, si todo estará cerrado o si las compras de pánico los dejarán sin nada.

Podría ser que algunos tengamos la suerte de trabajar desde casa, pero es eso, trabajo. Así que tendremos que compartir computadora, wi fi y estaremos entrando en plataformas que no tenemos idea cómo funcionan al tiempo que nos matamos por cumplir con estándares y fechas límites en ambos casos, trabajo y escuela.

Y si el virus es contagioso y se propaga rápidamente, estoy segura que el estrés y la ansiedad también lo hacen; lo peor, se transforman en gritos desesperados y enojos desenfrenados; de alguna forma tienen que salir.

Yo lo digo abiertamente, creo que este es un momento en el que no necesitamos sumarle estrés y ansiedad a nuestras vidas, al contrario.

No estoy pidiendo que los dejemos a su aire y jugando vídeo-juegos todo el día, pero sí creo que debemos tener un poco de consciencia en que los tiempos que corren no necesitan más carga emocional y mental.

Tomando en cuenta esto, creo que se podría crear un equilibrio entre estudiar desde casa sin tanta exigencia (siempre se puede recuperar cuando regresen al cole, todos sanos física y emocionalmente)  y dejar que se relajen un poco.

No lo sé… lo pensé y lo escribí…

firma Rocio Casas

 

 

 

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