Después del dolor y la impotencia, ¿cómo poner punto y aparte después de una tragedia?

 

Después de la tormenta llega la calma

 

Eso se dice muy fácil, el cómo ponerlo en práctica, es lo difícil.

Tengo que decirte que he pasado mucho tiempo en silencio, tanto en el blog como en las redes sociales, sobre todo en mi mundo creativo.

La inspiración parecía haberse difuminado y la creatividad se había escapado no sé a dónde.

 

La crónica de una mudanza muy anunciada

 

Como te conté hace unos meses, habíamos logrado cumplir el sueño de tener nuestra casa propia después de muchos años de alquileres y mudanzas.

Parecía que pronto nos cambiaríamos y tendríamos nuestros espacios físicos deseados para lograr un orden en nuestros espacios mentales y emocionales.

La mudanza tardó más de lo previsto y parecía que no llegaba el día. Fueron meses de mucho estrés y ansiedad porque yo ya había empezado a empacar todo, con lo cual, tenía mi antigua casa a medio empacar y sin fecha para poder irme a la nueva.

No tenía las cosas en su lugar, mi pequeño espacio de trabajo era un caos (sí, peor de lo que está cuando estoy en proceso de creación), mezclado entre cajas, pinturas, papeles y demás.

Todo esto, además me generaba un terrible estado de ánimo y te digo que física y mentalmente.

 

Por fin llegó el día

 

A finales del mes de agosto por fin pudimos hacer esa mudanza.

Y pasó lo que siempre me pasa. Mucha organización y a la hora de ponerla en práctica, no todo resulta como lo tienes planeado porque, aunque no nos guste, no podemos controlarlo todo y cuando estamos en un estado de ánimo o emocional bajo, nos afecta más de lo que debería.

 

Y entonces ocurre la tragedia

 

Estando en medio de todo este proceso de mudanza, adaptación, organización; ocurre una tragedia en mi México.

Un terremoto sacude nuestro país justo el día que se cumplen 32 años de aquel terrible terremoto de 1985.

No suelo ver demasiadas noticias, solo lo justo para estar enterada de lo que ocurre en el mundo. Hubiera tardado en enterarme si no hubiera sido porque aquí también se sintió. El movimiento aquí fue fuerte y largo (6.8 en la escala), afortunadamente no pasó absolutamente nada, solo el gran susto.

En cuanto entré en las redes para averiguar si había pasado algo aquí, me entero de lo que ocurrió en otros estados y fue realmente doloroso.

Tanto dolor se veía y se respiraba en el ambiente, muchísimas pérdidas materiales; pero más doloroso son las pérdidas de familiares y amigos y lo peor es la desesperación de saber que hay gente viva esperando ser rescatada.

No voy a contarte todo lo que pasó porque se que el mundo entero lo supo.

Lo que sí, es que nos afectó a todos, aún no estando ahí y no tener que pasar por ese dolor de forma directa, la empatía nos hace sentirnos hasta cierto punto, un poco culpables.

A mí me pasó, no podía dejar de estar pendiente, poner un granito de arena para ayudar.

 

¿Cómo poner punto y aparte después de la tragedia?

 

Me bloqueé. Y en todos los sentidos. Sentía una necesidad imperiosa de estar pendiente de todo lo que sucedía y no era capaz de concentrarme en ninguna actividad o cosa que no tuviera que ver con ello.

Un sentimiento de culpa por hacer lo que me gusta (fuera lo que fuera) me invadió de tal forma que no era capaz de hacer nada que disfrutara; en cuanto me sentía un poco animada, motivada o feliz me llegaba ese sentimiento otra vez y me caía.

Hace unos días llegué a un punto que tuve que detenerme y pensar qué lograba estando así, no era bueno para mí y mucho menos para mi familia; además de que con eso no solucionaba nada tampoco para los que están sufriendo.

Aquí es cuando te digo que, después de pasarlo, sufrirlo y superarlo, lo que nos queda por hacer es actuar. No sirve de nada sentirnos culpables e instalarnos en un dolor permanente. Necesitamos salir de ese estado y procurar levantar nuestra energía. Los desastres ocurren, es algo que nosotros no podemos controlar; solo nos queda ponernos las pilas, prepararnos para cualquier emergencia y después de ella, levantarnos y seguir.

Nuestro planeta, a pesar de las tragedias y los desastres, sigue latiendo, vivo. La naturaleza sigue su curso y resurge de las cenizas; aprendamos de ella, levántemonos y sigamos trabajando día a día por ser felices y vivir en paz.

 

El dolor se siente, se sufre, se saca y se deja ir

 

Ahora puedo decir que siento el dolor de todas las personas que han perdido tanto, solo que yo tengo que seguir; no más sentimiento de culpa.

Y he vuelto a crear. Volvió la creatividad y la inspiración (más bien estaban aplastadas por la culpa y ya se levantaron).

Así que vuelvo a la carga. Traigo un montón de ideas y proyectos, no me alcanzan las horas del día para ponerlas en marcha.

Con esto te digo que te prepares para la nueva temporada de Dreams & Rêves; se vienen nuevas colecciones y nuevas piezas que sé que te encantarán como a mí.

 

 

Déjame un comentario, me encanta saber de ti.

¿Qué haces para levantarte después de que algo que no está en tu control te afecta?

Gracias por leerme y, si te apetece, únete a mi sueño.

¡Besiños infinitos!

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