Conocerte, aceptarte y amarte

 

Hace unos años entré en el 4to Piso, para mí fue una “crisis” literalmente; y me causaba mucho conflicto eso de «conocerte, aceptarte y amarte».

Vamos lo de mirar para adentro no lo entendía mucho que digamos.

No entendía porque, de pronto, me molestaban cosas que, en apariencia, había sobrellevado tranquilamente por años.

Actitudes, situaciones y personas empezaron a generarme demasiados conflictos y eso me llevaba a cuestionarme un montón de cosas, entre ellas, mi existencia en este mundo; pero sobre todo, si realmente era necesario o importante que yo existiera en este mundo.

Entré en una depresión de las que yo considero las más peligrosas que existen, esa que no te tumba sino que parece que te fortalece. Estaba en esa actitud de no pasa nada y dejándome llevar, mientras mi cabeza no paraba de darme vueltas entre un conflicto y otro de la existencia.

En apariencia, todo estaba bien. De hecho, nadie podría decir que estaba deprimida porque yo actuaba como siempre, bueno, quizás un poco más enojada o fastidiada en la vida, pero nada que no pudiera atribuirse a “estar en mis días” o “la pre-menopausia”.

Pero sí que es verdad que yo no me sentía del todo bien, así que la mejor opción que encontré en aquel momento fue la terapia. Intenté varias opciones, la Psicología, el Reiki, Yoga, Meditación, Numerología, Hipnosis, entre otras.

 

 

¿Funcionaron?

 

En general, sí…

Porque todo eso me llevó a donde estoy hoy en día. De forma independiente, no.

Es decir, ir con una psicóloga no me funcionó, que alguien me dijera que estaba actuando de tal o cual forma no me estaba dando las respuestas que buscaba. Además de que el proceso es lento, muchas visitas en las que sólo platicas y sales de ahí sólo con la sensación de haberte desahogado, pero no con la sensación de estar sanando.

La meditación, yoga y el reiki eran soluciones momentáneas, en cuanto pasaban un par de horas, volvía a sentirme enojada y frustrada. No sacaba nada en claro.

Con la Numerología, pasó diferente. Encontré puntos de mi existencia o personalidad que, si bien sabía que estaban ahí, era como si leerlo o verlo desde otra perspectiva, me hiciera notarlo de forma diferente.

En todos los casos, algo que me hacía sentir bastante incómoda era que me dijeran que tenía que elegir qué batallas pelear.

 

 

Todos coincidían en ese sentido

 

Obviamente, en el momento que me lo decían y de la forma en que me lo explicaban parecía lo más lógico y viable, pero una vez que salía de allí y  algo volvía a molestarme o incomodarme, me brincaba esa frase.

Decidí que me especializaría en Numerología, pero quería hacerlo bien, no sólo por encima o de forma general. Me pareció todo un arte de análisis de la persona, pero de forma muy particular.

Después de más de tres años de estudio, investigación y análisis, he llegado a donde me encuentro hoy.

Si bien es cierto que todavía no estoy totalmente sanada y que no soy una iluminada, también es cierto que todo esto me ha mostrado una perspectiva muy diferente de mí misma (parte fundamental de todo esto) y del comportamiento de los seres humanos.

Esto me ha llevado a re-encontrarme; al conocerme, aceptarme y amarme tal como soy, pero encontrando el porque me siento como me siento, actúo como actúo y pienso como pienso.

He visto de qué forma mi entorno (entiéndase familia, colegio, sociedad, amigos) me ha influenciado a ser, actuar, pensar y sentir de ciertas formas que eran lo que me estaban generando un conflicto con lo que realmente soy, quiero, creo y necesito.

 

 

Mi auto-estima ha mejorado considerablemente, a pesar de mi condición física, la cual también está mejorando como consecuencia de mi sanación en otros aspectos de mi ser

 

 

Conocerte, aceptarte y amarte

 

Como consecuencia, todo a mi alrededor mejora también. Esto es un proceso que va paso a paso, pero que la constancia y la determinación, hacen que cada día, en cada instante, note que cada vez me acerco más a mí misma, a lo que soy y a lo que vine a hacer en este mundo y cuando hago las cosas desde ahí me salen bien, porque las hago con convicción.

No estoy diciendo que todas las demás formas de terapia están mal y que lo que yo hago es lo que está bien; al contrario, respetando mi creencia de que cada ser humano es único y, por tanto diferente al resto,  siento que cada uno debe encontrar su propio método o forma de auto-conocimiento y sanación.

Sólo hablo de mi experiencia personal para que, si tú sientes que esto te puede servir o ayudar, lo tomes en consideración; estaré encantada de usar mi experiencia y conocimiento para apoyarte en ese proceso.

En conclusión, estoy convencida de que el ser humano es maravilloso y perfecto por el simple hecho de existir. Necesitamos descubrirnos en esencia para poder ser mejores seres humanos y hacer de este, el mejor mundo; pero es verdad, que, a veces, no podemos hacerlo solos y necesitamos alguien que nos guíe o nos apoye.

El maestro siempre aparece cuando el alumno está preparado.

Esto me lleva a decirte que no está mal pedir ayuda.

Intentar encontrar un apoyo para aceptarte y amarte que te lleva a mejorar todo dentro y fuera de ti, está perfecto. Y serás tú y sólo tú, la que sienta cuál es la mejor opción para hacerlo.

 

firma Rocio Casas

 

 

 

Si estás interesada en conocerte profundamente o hacerlo con tus propios adolescentes, te ofrezco una manera de hacerlo de forma amorosa y personalizada con mis Cartas Numerológicas.

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Por hoy es todo, pero ya sabes que cualquier cosa,

estaré encantada de leerte en los comentarios y por correo (platicamosrocio@gmail.com).

Si te apetece, comparte y soñemos juntas.

No seas diferente,

¡Sé única!

¡Besiños infinitos!

 

 

 

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