Llegó el momento

 

Estaba ahí, parada frente a él y el tiempo parecía haberse detenido.

Lo observaba y todavía podía apreciar aquella sonrisa infantil que la atrapó desde el primer momento.

 

Aún se asomaban aquellos ojos hermosos por debajo de los surcos que el paso de los años iba dejando a su alrededor y pensó:

 

¡Oh Dios, cuánto amo esos ojos!

 

Él la observaba también mientras pensaba que aquella mujer había alterado su vida y su mundo de tal manera que lo había arriesgado todo por ella.

Admiraba su fortaleza y aquella forma de tratar de ver siempre el lado positivo de las coas;

y estaba ahí frente a ella, esbozando una leve sonrisa llena de recuerdos.

 

Ella tomó sus manos suavemente y ambos se dijeron tantas cosas en silencio que parecía que daban vuelta al tiempo y revivían maravillosos momentos juntos.

En aquel instante, él sonrió y dijo: «Llegó el momento de liberarte y liberarme. Llegó el momento de dejarnos ir».

 

Ambos se acercaron, se besaron suavemente y poco a poco fueron soltándose las manos; mientras él tomaba su maleta y se marchaba.

Ella lo miró con amor y le dijo que ellos siempre habían sido demasiado amigos para ser pareja y que así seguiría siendo.

 

 

Por hoy es todo, pero ya sabes que cualquier cosa,

estaré encantada de leerte en los comentarios y por correo (platicamosrocio@gmail.com).

Gracias por leerme y

si te apetece, comparte y soñemos juntas.

No seas diferente,

¡Sé única!

¡Besiños infinitos!

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