Diario de Agradecimiento Día 40

 

Día Universal ====> 6
Día Personal  ====> 9
Kin Maya    ====> 212 Humano Auto-existente

 

Diario de Agradecimiento Día 40

 

Fecha: 09-02-2020

 

Mi reflexión de hoy llega después de darme cuenta que la gente es muy interesante. Esto de poner atención al momento presente, exacto y conciso me lleva a ver actitudes que de verdad no entiendo. Quizás ese sea el meollo de todo el asunto.

La verdad es increíble como puede ser posible que, en la mayoría de los casos, no quiero generalizar, ha de haber de todo en la viña del señor; pero esa mayoría ve a gente feliz, que le va bien en la vida, que las cosas le salen bien y, en vez de cuestionarse a sí mismos sobre lo que están haciendo o cómo lo están haciendo, acercarse a pedir consejo o, incluso, ayuda; intentar, de alguna forma, imitar lo que hacen esas personas para estar así, prefieren enojarse, criticar y ponerse en plan de víctimas o mártires de las circunstancias o de la vida; increíblemente, hasta llegan a culpar a esas personas como si su objetivo en la vida fuera ser felices para joderlos a ellos.

¿Y todo por qué? Fácil… Porque es más fácil echarle la culpa a los demás, a las circunstancias, a la vida, a Dios, al universo o a quien sea en vez de hacerse responsables de su vida, sus acciones, sus palabras…

Con lo sencillo que sería poner atención a cada una de sus palabras o sus actitudes y plantearse si a ellos les gustaría tratar con una persona así, o prefieren tratar con personas como aquellas a las que tanto critican o juzgan.

Si hicieran eso, se darían cuenta que, a veces, un pequeño cambio puede hacer una gran diferencia.

Por eso existen tantas amistades rotas a lo tonto, hermanos que dejan de hablarse por un malentendido, divorcios en los que ambos se echan la culpa de falta de atención, cariño, comprensión… y en todos los casos bastaba con sentarse juntos, tomarse un café y hablar con total honestidad, del otro, pero sobre todo, de uno mismo.

Ojalá tomáramos conciencia de que lo que nos hace felices a nosotros o lo que nosotros pensamos que puede hacer feliz a otra persona no necesariamente es lo que esa otra persona realmente quiere. Así nos evitaríamos frases como «con todo lo que yo hago por ti», «pero si no hago otra cosa que pensar hacer lo que sea para verte feliz», «hago todo lo que está en mis manos para hacerte feliz»; y haríamos más cosas por hacernos felices primero a nosotros mismos y después nos preocuparíamos por preguntar al otro qué necesita de nosotros para acompañar esa felicidad y al mismo tiempo, expresar lo que nosotros necesitamos para acompañar nuestra propia felicidad.

En fin, poner más atención hará que, al final, nos rodeemos de las personas que piensen, sientan y actúen en la misma sintonía que nosotros y dejemos de crear expectativas y querer controlar a todo el mundo para que sea lo que nosotros queremos que sean.

 

 

 

Cosas por las que estoy agradecida:

 

1. Gracias por hacerme ver que tengo que valorarme más y dejar de esperar que los demás me valoren.

2. Gracias porque pude darme cuenta en qué necesitaba enfocarme para mejorar mi relación con mis enanos.

3. Gracias porque estoy aprendiendo a soltar el control sobre las cosas y las personas, esos no los puedo controlar, tienen vida propia.

 

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS

 

 

Mensaje de los Ángeles:

«Pide a los ángeles que liberen tu mente y tu cuerpo de penas pasadas a cambio de paz».

 

Mensaje de las Hadas:

«Para aumentar tu poder de sanación personal, dedica un tiempo a las flores y a las esencias florales».

 

Diario de Agradecimiento Día 39

 

 

 

Por hoy es todo, pero ya sabes que cualquier cosa,

estaré encantada de leerte en los comentarios y por correo (platicamosrocio@gmail.com).

Gracias por leerme y

si te apetece, comparte y soñemos juntas.

No seas diferente,

¡Sé única!

¡Besiños infinitos!

2 Responses

  • Ciertísimo, sigo aprendiendo a soltar el control y a dejar de crear expectativas (creo que es un trabajo diario), pero tienes razón es mentalmente sano y armonioso. Gracias por escribir y compartir.

    • Así es Bethy, diario… pero quitemos la palabra «trabajo» para que nuestra mente no lo relacione con algo que hay que hacer, más bien algo que queremos hacer; digamos que es una forma de ejercitar la mente diario. ¡Gracias a ti por leerme y comentar! Besiños infinitos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *